• 1 de Octubre

Liderazgo y gestión de equipos en la virtualidad

Preparase para la virtualidad implica movilizar recursos y voluntades. En definitiva, nos enfrenta a un cambio de hábitos acelerado. Nos obliga a reinventarnos y a transformar nuestros comportamientos y mentalidades. 

Pero esa práctica, que tiene indudables ventajas para las empresas en términos de flexibilidad y ahorro de costes, no está exenta de desafíos. Y el más importante, al menos desde el punto de vista de la gestión de personas, deriva precisamente del contexto virtual en el que hoy estamos inmersos. Porque trabajar sin conocerse personalmente y sin compartir el vínculo de un mismo espacio físico puede ser un escollo para coordinar tareas y objetivos. Además, hay que tener en cuenta la diversidad generacional en la gestión digital de las personas y proyectos. No cabe duda, que en las nuevas generaciones prima la tecnología como herramienta de comunicación, frente al contacto físico y personal de las generaciones anteriores. 

A nivel de competencias, creemos que el líder debería ser una persona con fuerte capacidad para la escucha activa, que sepa mostrar no solo tolerancia sino también aprecio por las diferencias. Alguien que ejerza un liderazgo más enfocado en la influencia que en la autoridad, capaz de actuar como mediador para saber aprovechar el potencial de la diversidad y reconducir conflictos cuando afloran las diferencias.  

Así vemos como el contexto pandémico, cambia el paradigma de liderazgo tradicional de dirección y control a un liderazgo basado en la confianza y la empatía. Aquel modelo de liderazgo ya estaba evolucionando hacia estilos más ágiles y colaborativos. Pero esta situación ha profundizado y acelerado esa transformación. 

Las personas hoy quieren y necesitan liderazgos valientes, inspiradores que sean capaces de transmitir con claridad el destino al que dirigirse.

Cambiamos a liderazgos más empáticos y flexibles para la gestión del cambio. Liderazgos centrados en la Comunicación y la capacidad de Empatía.

Por tanto vamos a compartir algunas prácticas  de liderazgo en la vitualidad que resultan fundamentales para aumentar la confianza, estabilidad y compromiso de los equipos de trabajo. 

  • Comunicar un plan claro de acción a seguir: Esto calmara la ansiedad de los colaboradores y aumentara su resistencia y compromiso con las tareas a desarrollar.
  • Atender las necesidades de cada colaborador: Contemplando sus fortalezas y debilidades y trabajando para que se sienta seguro y preparado para desarrollar su labor, preocupándose por su bienestar.
  • Fomentar la productividad de su equipo: Proponiendo capacitaciones y nuevas metodologías de trabajo y de esta manera aumentar el interés y rendimiento de las personas.
  • Potenciar el trabajo en red: Inspirar para remover el miedo al cambio y hacer partícipe al equipo de esta necesidad.
  • Desarrollar la capacidad de aprendizaje: Un nuevo mundo demandara nuevas estrategias, un nuevo plan, nuevas formas de hacer.
  • Reforzar los aciertos: Asegúrese de los éxitos sean visibles y celebrarlos para ayudar a construir el compromiso del equipo.
  • Crear un sentido de comunidad: Para asegurar el bienestar físico y mental de los colaboradores. La comunidad protege, preserva y respeta a las personas.

En esta línea, el líder digital pone su esfuerzo en humanizar el medio virtual, con el fin de favorecer el conocimiento mutuo de los miembros de su equipo y crear un vínculo que vaya más allá de la ejecución de tareas, que cada uno tenga asignadas.

En tu Empresa... ¿qué estilos de liderazgo practican?